La primera complejidad que de inmediato se instala en este post -antes de comenzar a escribirlo- viene a ser la urgencia de decirlo en diálogo como si mi mente requisiese desdoblarse para hablar consigo misma. A este primer subterfugio mental - ya no soy una si no dos- se suma un tercer protagonista que tampoco es uno si no todos los lectores y lectoras que acepten la invitación a aproximarse a estas perturbaciones y devaneos de mi intelecto y mi emoción. Y como no me basta con estas ya alambricadas distinciones, pienso en los fieles comentaristas de La Cala que vendrían a ser la palabra y la mirada de este personaje múltiple. Como verán, ustedes, es decir, estos terceros virtuales oyentes del coloquio desdoblado de mi mente, serán, en definitiva, los que posean la voz y el voto. Zanjarán mi complejidad sea esta absurda o no, en un dos por tres. ¡Que alivio!, así que de antemano, gracias.
Eva 1 : Estoy complicada y me complica mi complicación porque en la base el asunto es muy simple e incluso pueril y/o vano.
Eva 2 : ?... bueno, verá, Ud. ya ha dado la respuesta, la solución, la disolución del conflicto ¿comprende?. Ud. ha dicho que el asunto es sencillo e incluso insustancial y/o nimio ¿verdad?... entonces ¡¿cuál sería la complejidad?!
Eva 1 : Pero ¡es evidente!, lo complejo es que complejizo lo sencillo... es que ante este asunto -como ante otros tantos- tengo problemas de conciencia ¿me entiende?, paradigmas, criterios, principios que moran en mi forma de ser y reflexionar y que me imposibilitan para tomármelo sencillamente ¿ve?
Eva 2: Veo. Dígame cual es el asunto que la mortifica
Eva 1: Oiga, no me mortifica. Digamos que me... perturba, me mantiene en una situación de indecisión, un espacio irresoluto que viene a ser un algo insostenible para mi temperamento.
Eva 2: El asunto, cual es el asunto.
Eva 1: Hace más de un año que... no sé como decirlo... ¿tengo un blog?, ¿soy un blog?, ¿he creado un blog?, ¿administro un blog?... ¿escribo en mi blog?
Eva 2: Ya, para esta coyuntura da lo mismo, la complica su blog.
Eva 1: No, no, no... mire, como le decía, a mi me apasiona escribir y bueno, el blog en definitiva es un soporte para ejercer dicho oficio y tener la posibilidad de sonido en vez de silencio.
Eva 2: ¿sonido?
Eva 1: ¡Es una metáfora, por Dios!. El asunto es que...
Eva 2: ¡Por fin!
Eva 1: ... es que me llegó una invitación para participar en un concurso de poesía y yo me entusiasmé de inmediato y me puse manos a la obra o manos a las musas y envíe tres poemas inéditos.
Eva 2: ¿y?, por lo que sé la blogósfera está plagada de iniciativas como esa... declara haberse sentido entusiasmada... ¿cuál sería el embrollo?
Eva 1: El enredo se me suscitó cuando tras enviarlos reparé en algo que había leído en las bases y a lo cual en ese momento no le di importancia alguna ¡tan apasionada estaba con la expectativa de escribir esos poemas y participar! ...
Eva 2: Ay, ¡que amorosa!, participar ¿eh?, ¡y ganar tendría que agregar!... ¡ah!, ¡ya comprendo, ya comprendo!, no quiere reconocer que la mueve la ambición de ganar, esa es la complejidad que la complica, ambicionar el premio, ambicionar.
Eva 1: Está Ud. muy equivocada, aquello no representa conflicto para mi, aunque reconozco que el verbo que Ud. utiliza no es de mi agrado, pero es obvio que todo el que participa en un concurso de lo que sea, tiene el deseo de ganar. Pero, para mi no es un detalle el como, el como gano, más exactamente, como participo sin abdicar de esa aspiración legítima y como, si eventualmente gano o pierdo, sentir que legítimamente he ganado o he perdido...
Eva 2: Hummmm, ya veo, aquí comienza el lío.
Eva 1: Escuche... como le estaba diciendo... luego de mandar los poemas me percaté que los ganadores serían aquellos que obtuvieran las mayores votaciones populares. Bien, díjeme a mi misma, democrático, no elitista, que mejor que ganar o perder bajo el gusto y la decisión de los lectores. Entonces se suscitó la tragedia...
Eva 2: No veo la tragedia por ninguna parte ¿cuál sería el drama? o ¿tan poca confianza tiene en la calidad de lo que escribe?
Eva 1: No va por ahí... confío en ello... igualmente no puedo dejar de comentarle que calidad y gusto del público no van siempre de la mano, pero no, no es eso, son las reglas del juego y las acepto, no, no es eso. El punto es ¡¡¡¿de a donde salen los lectores, como saben de este concurso, de este blog especialmente diseñado para este fin, como llegan, como se hacen partícipes?!!!,
Eva 2: Pero como bloggera que dice ser debiese saber que hay que autopublicitarse y pedir el voto... para que se hace problema para eso tiene bastantes seguidores y sus posts reciben un buen número de comentarios. Llame a votar por Ud. y déjese de pudores estúpidos.
Eva 1: ¡Pero si eso es lo que me complica!, me siento como un político corrupto pidiendo votos para satisfacer su ambición y yo no soy eso, no lo he sido nunca, ni quiero serlo ¿cómo no me entiende oiga?
Eva 2: ¡puta que le ponís color! oh, disculpe, perdí la compostura. Quiero decir: no exagere.
Eva 1: ¿Sabe?, resulta que para mi el arte en general y la poesía en particular merecen un respeto y una consideración mayúsculas. Es más, siento que para ponerse la palabra poesía en la boca hay que tener sumo cuidado; todos y todas poseemos la libertad creativa para escribir nuestras poesías pero de ahí a que una se considere poeta, verdaderamente poeta, no pues. Eso de levantar una piedra y encontrar cientos de poetas, no pues.
Eva 2: Se está yendo por las ramas...
Eva 1: Se llama disquisición. Le digo esto porque quiero establecer que no me considero poeta, que le tengo demasiado admiración a los poetas para yo considerarme de ese modo. La Mistral y Huidobro, por nombrar sólo dos, esos son poetas, no yo.
Eva 2: zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz, termine, esto está muy largo.
Eva 1: ¡Estoy liberando las complejidades ¿absurdas? de mi mente. Finalmente es lo que más me importa, ¡más que el concurso y los votos! ¡Me parece tan poco poético esto de andar pidiendo votos para la poesía, ya, ahora mismo mando un correo y me retiro y se acaban las dificultades! bien sencillo era, punto final.
Eva 2: Oiga Ud. es una perdedora de tomo y lomo.
Eva 1: Sí. Y sabe que más, a toda honra.
Eva 2: Autodestructiva total, no sea más papista que el Papa, si a fin de cuentas todas estas complejidades y este extenso y artificioso post tienen un sólo objetivo: pedir el voto.
Eva 1: Cierto. Pero con dos salvedades para mi importantes... primero, he sido transparente con lo que me sucede y, segundo, pido el voto para los poemas y los autores que cada cual escoja. Siendo así, es un post que invita a leer poesía y a pronunciarse. Permítame esta salvedad para aliviar mi conciencia.
Entonces, los y las que han llegado hasta aquí y les plazca leer las poesías participantes, suban sus ojitos a la altura del diván rojo, es decir, a la altura de mis ¿absurdas? perturbaciones mentales, luego entórnenlos hacia la derecha y hagan click en la imagen.
Eva 2: Y Ud., ponga el cursor ya sabe donde, cierre los ojos y pinche en Publicar Entrada.
Nota: En las bases se ha agregado lo siguiente,
"se debe votar por al menos cinco concursantes y no solamente por uno o dos, así nos aseguramos de que se leen los trabajos de cada concursante y los votantes no se limitan a dar su voto por afinidad"