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lunes, 30 de enero de 2012

Tras ese hallazgo nunca más fueron los mismos (Ensayo por entrega)




II

A diferencia de los animales que se acercan a un congénere muerto, lo huelen, lo husmean e incluso pueden llegar a comérselo para posteriormente proseguir con la propia vida en la más absoluta indiferencia; nuestros primigenios antepasados, se vieron privados de ese desdén. Fueron afectados por esa muerte. Y esa conmoción, ese dolor del si mismo en la disolución del otro, ese miedo a ir, inexorablemente hacia ese fin; los hizo enteramente humanos. Para no ver la irrupción de la Muerte en la Vida; para no contaminarse, echaron tierra sobre sus restos. Ante la devastadora violencia que significa en ellos el encuentro con el cadáver se impuso el impulso de inhumarlo. En los extramuros del vergel paradisíaco del Génesis, la Muerte, como proceso biológico y químico pudo haber sido una suerte de enfermedad contaminante; una lepra, una viruela, un sida; por tanto protegerse y huir de ella, enterrar al muerto “hundirlo en la tierra, es menos para ponerlo a él al abrigo, que para ponerse ellos mismos al abrigo de su contagio” (2). El encuentro con el cadáver propicia, evidentemente, el darse cuenta de la muerte como un hecho simplemente innegable; pero además propulsa, por una parte, la conciencia de si mismo y por otra, la alianza existencial  de mi individualidad -en ese cuerpo otro que se pudre-, con mi materia semejante que así mismo se corrompe y desfallece. Como este hombre y esta mujer del origen quieren, igual que yo e igual que todos y todas, perdurar y permanecer; y el cuerpo putrefacto constituye un insalvable impedimento; entonces, lo ocultamos, lo sacamos de nuestra visión pues el muerto constituye un peligro para los vivos.


La Muerte es contagiosa, estar en contacto con ella nos hace sucumbir ya que parece decirnos que “…toda individualidad es un error especial, una equivocación, algo que no debiera existir; y el verdadero objetivo de la vida es librarnos de él… por tanto, necesariamente tiene que dejar de ser lo que es; esta condición previa la realiza la muerte… Ser colocado en otro mundo y cambiar totalmente su ser son en el fondo una sola y misma cosa.” (3)

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(2) El Erotismo, Georges Bataille , Editorial Tusquets, Pág. 50.
(3) Metafísica del Amor / Metafísica de la Muerte, Schopenhauer, Ediciones Folio, 2007, Págs  55 y 56



39 comentarios:

Verónica Marsá dijo...

Pues yo había hecho un comentario sobre el sentido de la muerte en una tribu amazónica, en la que se hace una absoluta damnatio memoriae del fallecido. Si te aparece el comentario anterior, elimina éste si quieres.

Un abrazo.

Igor dijo...

Y nunca como ahora, estas palabras y reflexiones han tenido mayor vigencia.
Antes, el gran tabú era el sexo (qué es eso), ahora es la muerte. No la podríamos esconder más, incluso hacemos ver, botex mediante, que no existe.
Me ha gustado el texto y me ha hecho ver cosas que, simplemente, antes ni había pensado. Eso me encanta...

S. Oró dijo...

Me gusta el texto, cuando leo tus escritos que son tan buenos me aislo del mundo para que todo mi ser se impregne de ellos, eres una maga con la pluma. Besos.

Acido Obscuro dijo...

El contacto prolongado con la Muerte y los Cadaveres hace que nos volvamos tan familiares a ellos y perdamos sensibilidad, no al grado de comerselos como los animales, pero si a ser quiza un objeto de asombro.

Alguna vez haz visto las Obra de Demian Hirst? "La Imposibilidad Fisica de la Muerte en la Mente de Alguien Vivo", eso es a o que me refiero

El Gaucho Santillán dijo...

Un gusto leerte de nuevo.

La muerte promulga el arte, ademas.

El arte es la reaccion humana ante la certeza de la muerte.

Un abrazo.

Katy dijo...

Vaya temita. "La muerte" algo tan natural y la de quebraderos de cabeza que causa. Pirámides, mausoleos guardando un cuerpo corrupto. Somos tan egoístas que temememos por nuestra desaparición, y que poquito valemos. Ay quién tuviera la llave para la vida eterna y pudiera perpetuarse.
Menos mal que la naturaleza es sabía y es en lo único en lo que nos iguala.
Bss Eva

PACO HIDALGO dijo...

Miedo, en definitiva, no es más que miedo: hacerse presente una realidad que no queremos pensar, que no queremos que llegue: hundir el cuerpo sin vida en lo más profundo de la tierra y, más tarde, quemarlo, hacerlo polvo. El miedo nos hace esconder las cosas, los cuerpos, como nos hace esconder las ideas. Espero la continuación. Besos.

mateosantamarta dijo...

Difícil dilucidar cual pudo ser el impulso que hizo que el hombre enterrase a sus semejantes -hay tantas teorías. Tu hipótesis es muy interesante. Un abrazo!

FJavier dijo...

"Entiendo que la muerte difícilmente puede ser más allá que su propio testimonio. Dice Octavio que cada cual suele encontrar en la poesía lo que busca porque ya lo llevaba dentro. Por eso te confieso que ante la mirada a la muerte me rindo al testimonio de Pablo de Rokha en su carta de amor a su esposa fallecida o a las de Miguel en su elegía a Ramón, porque en ellas es donde yo soy capaz de reconocer esa muerte que adivino dentro de todo hombre."

Un cálido abrazo.

Nieves dijo...

La muerte es algo que nuestra cultura aún no la asimilamos, a diferencia de otras culturas, mas antiguas que parece que la tenía como parte de la vida, como un cambio de estado, como del líquido al gaseoso ...

Una entrada que da para la reflexión...

Besos :)

Aristos Veyrud dijo...

Importante las dos citas que traes para esta parte de tu ensayo y que perfilan un punto de vista desde el pensamiento que arropa gran parte del espíritu occidental en cuanto que la muerte afecta a los más cercanos e inmediatos y en cuanto está encarnada y representada en el cadáver.
Sigo atento a esta interesante exposición.
Un cálido abrazo ja ja ja querida Eva!!!

Felicidad Batista dijo...

Eva, es curioso que ante la única certeza que posee el ser humano desde su nacimiento, que es la muerte segura, huya de esta verdad tangible y precisa. Emplee toda una vida para esquivarla, ignorla o apartarla a los territorios plus ultra donde no se la vea. Bien es cierto que hay culturas que lejos de enviarla al ostracismo la festejan. Pero es la sociedad occidental y cristiana la que más reacia se muestra a su presencia, a su cercanía.
Feliz de leerte Eva. ya sabes disfruto como y lo que escribes.
Abrazos

La Abela dijo...

¿Quieres decir que ocultamos los muertos, como autodefensa, como afirmación de la vida? yo opino que mas bien es para no ver desintegrarse al que amamos.
Un placer volver a leerte.

Eva Magallanes dijo...

Es cierto que lo que duele es la disolución del otro, precisamente todos y todas vamos a ese cambio de ciclo. En este fragmento del Ensayo trato de ponerme en el lugar del nacimiento de la especie más que en individuos particulares,pues está partiendo.

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

La muerte es un misterio que solamente desvelaremos el día de nuestro propio final.

Gracias por visitarme.

Abrazos.

Pablo Fernando dijo...

Me alegra verte , estas palabras y al ser tu quien las , manifiesta se llenan de la profundidad que es propia de tu propio ser , el tema es tan infinito y tan finito como la comprensión de la vida misma.


Sartre decía "todo terminará , solo entraré y me disolveré en la nada"
Quien sabe si así sea o no.. , lo claro es que el temor nos hace lo que somos .

Un fuerte abrazo querida Eva

Pilar Moreno Wallace dijo...

Interesante manera de enfocar el tema; algo que sabemos llegaremos a conocer. Te sigo leyendo.
Un abrazo

Natàlia Tàrraco dijo...

Me tienes fascinada amiga Eva. Una frase me llama la atención: "la muerte es contagiosa", por más que la ocultemos, nos contagia, es irreversible y el miedo también se contagia.

Además de reacción aterrada ante la muerte, ante el cadaver que hay que soterrar, quemar, ocultar porque puede enfermarnos, contaminarnos, existió en aquellos tiempos primerísimos, un deseo de rendir memoria, de enterrar con objetos queridos al muerto, un respeto hacia el espiritu, naciendo también el culto a los antepasados, a las sombras que vagan y que hay que tener presentes en rezos, en fiestas a ellos dedicadas.
Sigo tus reflexiones obre el tema muerte, verídicamente intrigada.
Besitos muchos, hasta pronto.

Sombragris dijo...

No había leído la prima parte así que baje a leerla y luego leí esta.
Y me intriga saber como continuara...Es cierto que el temor a lo desconocido ( la Muerte en este caso) es el mayor genocida (valga la redundancia) y el padre de todos los miedos...Pero también es cierto que siempre hay algo desconocido ( la vida no tendría sentido sin la idea de descubrimiento, y aprendizaje)...y a la vez la certeza de la muerte (que es algo ineludible) también es miedo...(de ahí el narcisista intento del hombre de perdurar...el invento de las religiones etc)...En mi caso, el día que fui "consciente" de que la muerte ha de llegarme como a todos...mi vida cambio y empecé a ser más feliz...Sigo tu ensayo con interés pasmoso....besos(perdona el exceso de mi comentario)

BEATRIZ dijo...

el mejor ejemplo de algo terrible es la muerte, nos disgustan y/o aterran muchas cosas, pero eso es mucho más...lo inevitable.

no creo que sea necesario negarla, como tampoco colgarnos a la muerte, simplemente tratar de superarla...es terrible, un salto a su tiempo.

un gran abrazo Evita, ya te extrañaba.

emejota dijo...

Nos morimos porque somos meros instrumentos para la genética. Lo cierto es que resulta una verdadera faena adquirir conciencia de ser para ver cómo se descompone con el paso del tiempo. Bs.

Sergio dijo...

Sólo el vivo es un peligro para los vivos. Los muertos son sólo recuerdo.

soylauraO dijo...

Ud me está haciendo pensar que , tal vez, nos enseñaron la vida aferrada a la muerte y, hasta sea ese el motivo de no poder vivir como se debe. Un animal ignora su existencia, solo se aferra al instinto, única cualidad que aprecia para seguir vivo y saludable. Nuestro raciocinio deforma los hechos y preserva cadáveres; lo bueno de ello es que permite a escritores de su talla, recrear otras emociones en la creatividad de sus textos.
http://enfugayremolino.blogspot.com/

bondearte dijo...

Belissimo texto,
VOCE TEM RAZÃO SOBRE A MORTE DO SER HUMANO!
OBRIGDO POR COMPARTILHAR
ESTE BELO TEXTO
PAULO

maria candel dijo...

Interesantes puntos de vista sobre el tema de la muerte, al final, es lo único seguro con lo que podemos contar, esto, quizás, debería acercarnos un poco a ella en el sentido de no temerla tanto.
Un abrazo, Eva.

Marisa dijo...

Es necesaria la muerte para tener consciencia de que estamos vivos. Los elementos antagónicos no son más que elementos inexorablemente complementarios.

Siempre un placer leerte, Eva.
Un beso.

anuar bolaños dijo...

¿No será la vida el reverso de la muerte?

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

Existe algo más puntual que el reloj: El espejo y la muerte.

Te admiro.

Un beso.

Adriana Alba dijo...

"La muerte no es apagar la luz,
es sólo apagar la lámpara porque el amanecer ha llegado."

Rabindranath Tagore

Besos querida Eva.

Noris Capin dijo...

Ya te habia leido antes, pero no habia dejado mi huella. Tu blog me impresiona mucho, eres abierta y fragil. Me gustaria enlazarte al mio, si me lo permites. Dejame saber.
Un abrazo, Cala.

Tesa dijo...

Hola, Eva, hay mucho por leer por aquí. Hoy me dediqué a los dos post últimos.

Quiza lo mejor es lo de Epicuro: "la muerte no me concierne, porque cuando ella llega yo ya no estoy", pero no es tan fácil.

Para mí no es un tema tabú, pues la vida cobra sentido precisamente porque es finita.

Pero no quiero ni pensar en sobrevivir a la gente que más amo. Ahí me vuelvo irracional y también quiero ocultarla debajo de montones de tierra.


Es muy interesante el ensayo, Eva.


Te sigo. Un beso desde Barcelona, España.

Marilyn Recio dijo...

Un verdadero placer leerte. El tema, apasionante!

MAJECARMU dijo...

EVA,me alegro verte de nuevo por aquí,amiga.Gracias por tu visita.
Tu post sobre la muerte me lleva directamente a la vida...
Cuando tenía 7 años y vi a mis abuelos muertos,supe que había un fin para todos...A partir de ahí fuí consciente de la vida,de la luz...y del sentimiento.Mis letras son una lucha contra el tiempo y el olvido,que nos lleva directamente a la muerte...A partir de ahí,no sólo he descubierto el sentido de la vida,también el sentido de la muerte,que la vivimos cada día al anochecer,como un ritual y ensayo necesario y sanador...La muerte nos hace conscientes y personas para vivir intensamiente,muriendo y renaciendo constantemente...Por tanto la muerte es Vida y ya presagio inminente...
Mi felicitación por tu consciencia y maestría,que nos alienta en el camino de la cultura y el arte,que en definitiva es VIDA.
Mi abrazo inmenso y mi ánimo,amiga.
M.Jesús

Norma dijo...

Misterio + misterio. Nadie quiere ir, ja ja ja. Me gustó mucho tu post, regresaste con todo.
Besosssssssssssssssssssss

Patricia dijo...

un texto absolutamente intenso, querida Eva, la muerte nos pone frente a un espejo que no deseamos mirar, una angustia tan atávica como insoslayable, algo que aún en el transcurso de miles y miles de años de evolución el ser humano no logra metabolizar.

querida amiga, las lunas pasan pero el afecto perdura, ya lo sabes mi casa es tu casa.

un abrazo fuerte!

PD: tienes una hija bellísima, y cómo no, de tal madre!

Perlita dijo...

Un buen estudio. No sé dónde se fue mi comentario anterior, pero por si se perdió, repito que no me asusta morir...Para eso somos caducos y lo sabemos, pero sí que me horroriza la idea de perder a los míos. No quiero verlo. Estoy preparada para desaparecer algún día pero hoy, por hoy...espero que La Parca tarde en aparecer.
Tienes un blog muy atractivo y bien presentado y volveré.
Gracias por pasar por el mío.
Desde Valencia, en España, un abrazo.
Carmen Sabater

tanci dijo...

Hola Eva. He estado sondeando tu blog. Es bellísimo. Pinturas y espacios por donde perdeser y disfrutar. También he leído esta última entrega tuya. Dura como la vida misma. Pero irremediable. Uno tiene que tener ese punto de acptación con lo finito. Aunque sabemos lo que cuesta. Te agradezco tus palabras en mi espacio, por otra parte, un espacio en el qie intento crear pequeños trozos de belleza y vivencias. Tal vez con la idea de permanencia... Volveré y seguiré leyéndote. Un abrazo.

REBECCA dijo...

La muerte nos espera vestida de gala en cada rincón, para tragarnos, pero nuestros sueños son tan intensos que derrapan soledades aferrandose a los tiempos eternos...

Felicidades!

Un abrazo.

Ana dijo...

Y no puedo dejar de leer...

Igual que ese día, del primer encuentro con la muerte, tratamos de taparla. Enterraron el cuerpo, posiblemente lo ocultaron por miedo al contagio. Hoy en día nos cuesta hasta decir la palabra Cáncer, ocultamos enfermos y enfermedades, como si al hacerlo la muerte no nos fuera a encontrar. Ese pensamiento, quizás primitivo, que nos hace creer que así estaremos protegidos.

“…toda individualidad es un error especial, una equivocación, algo que no debiera existir; y el verdadero objetivo de la vida es librarnos de él… me quedo rumiando estas palabras...

Besos!!