apreciados visitantes (algunos fieles lectores)

domingo, 19 de junio de 2011

Despedida transitoria...

Queridos lectores y lectoras: Les cuento que tomaré un descanso de un mes y por tanto no publicaré en La Cala. He de concentrarme en otras ideas y proyectos detenidos o que muy lentamente avanzan. Les dejo mi sincero cariño pues con cada uno de ustedes hemos trazado caminos comunes, la creación permite nuestro encuentro y nos vincula también, siento, un genuino deseo de fratenidad.






" Treinta rayos convergen en el cubo de una rueda
pero es de su vacío que depende la utilidad del carro.
Modelando la arcilla se hacen vasijas
pero es de su vacío que depende la utilidad de la vasija.
Se horadan puertas y ventanas para hacer una habitación
pero es de su vacío que depende la utilidad de la habitación.
En consecuencia
así como nos beneficiamos con lo que es
debemos reconocer la utilidad de lo que no es."

TAO TE KING
LAO TSE

jueves, 16 de junio de 2011

Ritual Bloguero.


Participo en este Ritual, etimológicamente y desprendido de lo estrictamente religioso: una serie de acciones y actitudes signadas por algún valor simbólico que encuentran su sentido en la tradición de alguna comunidad. En este caso, la tradición naciente de la blogósfera.  

Soy de las que intuyo que en el ficticio futuro que como realidad ha de llegar, los blogs serán, la "Biblioteca de Alejandría" de una sociedad que no veremos pero que se construye desde ya mientras nosotros/as eternizamos en nuestras bitácoras nuestra subjetividad, espejo incipiente de la nueva subjetividad que nace. Desde esa intuición participo en este Rito
Si bien, he de reconocerlo, tengo resquemores (justificados o no) ante esta "repartija" de premios que suele verse en nuestro planeta virtual -a veces, para mi gusto en demasía- pues siento que esta distribución de galardones puede hacer olvidar a los creadores que hemos de tener recelo ante el elogio excesivo y sus secuelas: la autocomplacencia y con ello, el desboque infértil del ego. Por ello, los que he recibido han sido sentidos como una muestra de afecto que se agradece y se conserva, en mi caso, en una presentación de Picassa que está siempre presente en mi blog. Mi mayor agradecimiento, permanente, consiste -con premios o sin premios- siempre; en responder cada uno de los comentarios que recibo, de manera acuciosa y comprometida, intentando aportar a los demás desde mi perspectiva, pues, claro, también espero eso.  Y así ha sido cumpliéndose ese círculo virtuoso del entregar, del recibir y del aprender mutuo.  

Ahora, al recibir este reconocimiento de manos y de corazón de 40añera decido entrar en el juego ritualístico de la repartición entendiendo que la blogósfera, o, en rigor, esta mínima porción de blogósfera que se hace parte mía, queramos o no, consciente o inconscientemente, tiene una traducción imperativa para un sistema que muere: lazos, nexos, vínculos, saber de los demás y hacerse saber para los otros, volver a Ser en Comunidad y en Comunión.. 

El mandato del Rito dice que he de entregar este reconocimiento a 12 blogs que yo decida. Estos doce que yo escojo lo reciben porque valoro su calidad escritural, los contenidos que abordan, lo que de ellos aprendo y por la entrega y aporte consistente y sistemático que me dejan en sus comentarios. Siento que en ellos se encarna lo que yo llamaría "Un buen bloguero"


Y he aquí el galardón
(al cual sumo mis besos y mis abrazos, 
incluida, por supuesto, 40añera quien me ha invitado a cumplir con el Rito)


miércoles, 8 de junio de 2011

Mística



Bajo la cúpula alba 
 el cuerpo de este instante y su latido
los yacentes cuerpos anteriores y sus hálitos
copulan 
la arquitectura que nos guarda


comparezcan en el altar 
que bajo la cúpula alba ha florecido en pétalos de sangre
que he de poner el cuerpo 
de este instante henchido de sus otros cuerpos fantasmales
ofrenda ante el  tiempo extinto que hiende su lanza afilada
 y procrea y alza el cáliz  
vientre y custodia
el tiempo ido


cuerpo sobre cuerpo sobre el altar - tiempo sobre tiempo bajo la cúpula alba

lo ausente en lo presente
y éste
veterano pichón yendo al sagrario


bajo artesonados de angélicas carnes he de consumar el sacramento 
mis cuerpos en mis cuerpos, mis tiempos en mis tiempos
y  el inerme testigo de las horas
coleccionadas horas que rellenan el espacio vano.

miércoles, 1 de junio de 2011

Embriogénesis Estética



Sobre tela, sobre tabla o sobre madera, la Obra de Pere Ribera posee la facultad de fundar un mundo, condición ésta, inherente a la creación artística que se despoja de cánones y se concentra y hurga en sus propias esencias, ajena a todo lo que no sea ella misma, abierta a la experimentación y a la subversión de las categorías plásticas. Es así como, estas creaciones representan la convergencia de la pintura y la escultura al mismo tiempo que prodigan un efecto visual también gráfico. Las tres manifestaciones de la Plástica en un juego estético ornamental que remite tanto al resultado de un orfebre -una joya decorativa y de oficioso diseño- como a un ser biológico y palpitante. Quizás en ello radica el acierto de este artista: desarticular  deslindes entre lo vivo y lo inerte, entre el plano y el volumen, entre lo pictórico y lo esquemático. Estas mixturas instalan un cosmos que se acerca a lo inédito en tanto nos estremece desde lo indescifrable, como tal, dueño de una ambiguedad sugerente y provocativa que hace deambular la percepción desde intuidos submundos microscópicos, hasta latentes nomenclaturas espaciales; desde portentosos fondos submarinos hasta  adivinados enclaves  extraterrestres, desde la realidad aparecida en el sueño hasta la revelación de lo soñado en lo real.

Se trata entonces, de pinturas con volumen, es decir: anti-pinturas. La negación del plano mediante el sobrerelieve. El motivo es entonces objeto adicionado a la superficie -o mágicamente encontrado en ella- materia transfigurada en cuerpo y peso: bulto y corpulencia táctil que se suma a lo visual.  




Como si se hubiesen extraído fragmentos germinales de la naturaleza, lo animal, lo vegetal, lo mineral; se produce esta bella aberración innombrable: no podemos pronunciar una única palabra para designarle; se trata de un ente inclasificable y a la vez dadivoso en sensaciones y pródigo en referencias que intentan capturarlo: huesos y articulaciones, ensambles orgánicos y metálicos, caparazones, cornamentas y anilladas simientes petrificadas, insectos fósiles y caracolas; mares, serpientes y aguijones. Siempre prevalece esa impronta de cáscara, un envoltorio duro que permite imaginar un interior de líquidos bullentes y primeras viscosidades. 

El método, la o las técnicas empleadas para la confección de las obras, no son detalles menores en la creación de Ribera, por el contrario; la alquimia, la "cocinería", ese trabajo íntimo y en solitario -el procedimiento- no sólo configura la vitalidad del resultado si no que le otorga profundo sentido y trascendencia: allí se amalgaman los elementos -como en el caldero del brujo-. Pere literalmente amasa su Obra: sobre una base acrílica, con látex sintético y pigmentos de tierras minerales arma una masa sobre la cual trabaja relieves y volúmenes. Seca esta materia aplica óleo, colores, luces y sombras para posteriormente barnizarlo. Hay aquí un hermoso trabajo artesanal que tiene sus etapas, sus ritmos y sus pausas y que nos remite al antiguo oficio, ese donde el artista no sólo aplica materiales si no que los prepara, los amansa, los conoce y busca en ellos la materialidad que en si mismo prefigura.

Estas creaciones parecen beber de diversas fuentes expresivas cruzando épocas y estilos: primitivas y hieráticas como ídolos atávicos a la vez que muy contemporáneas en lo ecléctico y decorativo, abstractas en su esencia pero estéticamente figurativas, románicas en su intensa y  pregnante iconografía a la vez que barrocas en la supremacía dinámica de curvas, espirales y sinuosidades.

Todo ello se confabula para hacer surgir un signo, cuya potente impronta deviene en símbolo morador del subconciente y de sus arquetipos -cual espejo de todos los reinos y sus seres-Imágenes cerradas y encerradas en si mismas que bien pudiesen ser piezas de una heráldica emblemática como si fuesen sellos guardianes de algún fundamental secreto,  escondidas aldabas que, sabiendo sus claves, girarán para darnos acceso. 



El color acompaña a la forma en tonalidades y contrastes atípicos que contribuyen grandemente a su elegancia y a esa atmósfera inexpugnable que nos convoca.
Cuales organismos en desarrollo perpetuo, fijos en lo indiferenciado, estos seres nos regalan una primordial y totémica geometría, unitiva de lo viviente, allí, en la belleza de todo comienzo.

Pueden seguir disfrutando del Arte de Pere Ribera en su Web