Taller 5
y las cosas
siguen siendo “las cosas” esos otros bultos
siguen siendo “personas” esas otras sombras
nido verde
nube
cielo de hojas
Ovillada en los instantes
suspensa
me gusta sentir como sucedo
los troncos unidos por las sombras maraña de verdes negros
extraños restos fecundos
recortes
escorzos
arabescos
levemente inclinada la nuca, la boca un poco abierta
vas al cielo vuelves vas a las copas vuelves vas al humus vuelves
al jardín de cardenales con la virgen en la glorieta blanca, los pastelones, el maicillo, las sillas de tela rallada. La fotografía esa. Esa que tomé para descubrirme mas tarde. Hay algo entre ella y yo pletórico y sepulto.
ida en ecos me sueña placentaria y permanece pulpa entumecida en el foso de mi boca
el silbido de su nombre duerme indescifrable
en mi urna vertebral y seca
en el amarillo endurecido de mi cáscara
salgo pujada e inducida
hacerte los trazos faltantes con el dedo de mi forma muerta
vemos las altas copas
los troncos interminables
cielo verde nube de hojas
entre ella y yo
algo que se reúne en este sitio innombrable
enterrado y vivo.
La conozco
la he visto en esos días en que me levanto de fantasma y hurgo
cuando me crece cola de perro y huelo
cuando enciendo el fuego con plegarias de loba
o baño mis alas coleópteras en las cascadas
la he visto en la hora de las alianzas
telúrica
lunática
violetas nocturnos los ojos óseos
de erótico arrebol mejillas y nalgas
huída de un cuento con demonios y hadas.
Su calavera en alto viene
encendida de blanco bajando la cuesta
escoltada por ángeles en rondas macabras
piedrecillas ruedan al despeñadero
y las estrellas lanzan miradas orgásmicas
a su pelo nuevo
a sus pechos lánguidos
viene
a veces dócil
a veces brava
a veces dócil y brava
viene
trayendo el hondo canto
a veces vívida
baldía y vívida
vuelve
uterina y vulvar vuelve
tanática y vulgar viene
en mareas amnióticas
en el claro oscuro del bardo.
Ahora atraviesa sembrados y huertas
un casorio se apresta
una mujer pare
el trigo revienta
corre la sangre
a veces meretriz
a veces madre
meretriz y madre a veces
sacramentan sus pasos
un baile de brujos y un coro de ranas
con extrema unción vuelve
a veces carnal
a veces seca y milenaria.


