El gran vuelco producido en las Artes Plásticas y Visuales durante las primeras décadas del siglo pasado encuentra en la Obra de Marc Chagall su universo completo; quiero decir que en el modo de sentir, de pensar y de ejecutar su creación pictórica, cristaliza y se amalgama la esencia de dicha transformación cuyos elementos medulares continúan sosteniendo la concepción y la estética de la Pintura actual.
La libertad de este Beso, el elevarse sutil de los cuerpos, la delectación amorosa cuyo ascenso toca poética y mágicamente a toda la habitación, trastoca el espacio físico y aquel cuarto que debiese sostener con toda lógica a los amantes se volatiliza en el sentimiento de la pareja que se alza. La figura del hombre en un contorsionado arabesco busca la boca de la mujer mientras el vehemente rojo se enciende aún más en el contraste con los negros de las figuras y el piso. La fruta con su pálida rojez, las flores y la señal de la cama auguran cándidamente la consecuencia dulce de este besarse izados por la fuerza del Amor.
En este óleo llamado "El Cumpleaños" -un romántico vuelo hacia el Beso o el vuelo que el deseo enamorado desata- podemos apreciar como confluyen libertariamente elementos del Cubismo que quiebran con la composición, la perspectiva y los puntos de encuadre y de visión tradicionales; de igual modo podemos visualizar la "bandera fauvista" en la preeminencia del color que, inequívocamente, ha dejado de ser un mero relleno de la forma y cuyas aspiraciones han trascendido el plano de la realidad visible para ir en busca de la manifestación emocional; así mismo se hace presente en Chagall la huella del Expresionismo tanto en dicho anhelo por plasmar sentimientos, intuiciones y sensaciones como en la exaltación de los recursos plásticos que permitan conquistar ese objetivo. Lo Naif o "Ingenuo", la vertiente surrealista y simbólica también entroncan con su iconografía e innegable es la presencia de Toulousse-Lautrec y de Modigliani en cuanto a la intervención gráfica que permea a la Pintura reflejada en la estilización de las figuras, en la supremacía del detalle, en la síntesis de las formas, en la presencia indesmentible del dibujo.
Beso Azul, Beso del cielo, besarse oceánico en azulados y violetas, azuloso afecto y efecto en Azul. Pareciera esta Obra de Chagal una nota sostenida en la música universal. Una sola nota que genera la partitura completa. Es asombroso como se funda un mundo tan sólo con lo esencial: dos figuras, un fondo y la transmisión de un mensaje que va directo a la emoción. Es, poesía visual.
Su oficio de Grabador se refleja en este otro Beso. Las líneas y contornos fuertemente delimitados como si de incisiones y surcos se tratasen. La impronta del negro como gruesas manchas de tinta. Tan gráfico como un afiche y con una factura burda que nos habla de la conquista de otra belleza, emancipada del Naturalismo y del Realismo: espejo de la independencia que la Pintura conquista a partir del Siglo XX.
Chagall consigue mediante una producción prolífera, escapar de cualquier encasillamiento que lo determine en alguna tendencia determinada. Es un Maestro y como tal, tiene de muchos y no tiene de nadie. Este don es únicamente alcanzable cuando la liberación y el alzar de las propias alas no desconoce los vuelos de los demás que al propio vuelo, siempre elevan.
Nace el 7 de julio de 1887 en la ciudad rusa de Vitebsk -actualmente en Bielorrusia y muere el 28 de marzo de 1985 en Saint Paul de Vence, en el sur de Francia.
Nace el 7 de julio de 1887 en la ciudad rusa de Vitebsk -actualmente en Bielorrusia y muere el 28 de marzo de 1985 en Saint Paul de Vence, en el sur de Francia.




