apreciados visitantes (algunos fieles lectores)

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Pintores en la blogósfera.



Ya sea como principio mágico, como objeto utilitario o decorativo, vinculado a las creencias o secularizado, como  portador de un canon de belleza o baluarte de anti-cánones y resistencias, ya como fuente de ideales y utopías o como bandera de lucha y contracultura... el Arte es inherente a la genética humana. La presencia de pintores/as y sus obras en nuestra blogósfera, viene a ser la encarnación virtual de dicha constante histórica y vital. En estos meses de correrías por diversos blogs, me los he encontrado por aquí y por allá y este post viene a ser un pequeño reconocimiento a aquella trascendental labor, ejemplificada, en este caso, en Luisa García  y en Alex Pérez. (ambos me han autorizado para usar estas imágenes)
Calas, óleo (http://deluisa.blogspot.com) 
Evidentemente, tengo una especial predilección por las calas. Por tanto, la temática de esta obra me cautiva de por sí. Al observar este ramillete, siento que su autora ha escudriñado a través de las figuras, su composición y  la densidad atmosférica que las rodea, en dos lineamientos antagónicos que se instalan como tales en el plano, dándole carácter y contundencia a la pintura. Por una parte se recoge la fuerza expresiva y teatral que estas flores poseen y, por otra, hay un trabajo de contención de esa misma energía. Sin duda, son estas calas muy expresivas. Aguzadas, dinámicas, como a punto de estallar, casi tortuosas en su afán de liberación; exacerbadas en su gestualidad hasta el punto exacto que genere una distorsión elocuente de la forma, imprimiendo tensión  y dramatismo al conjunto. Y ese punto exacto lo da, precisamente, la composición que las contriñe y las aprisiona en el tiesto de cobre; parecen pugnar por tener presencia principal en la escena, atiborradas, se nos muestran desde disímiles miradas y ángulos espaciales, permitiendo una penetrante observación que estruja sus posibilidades formales y ellas, posan en distintas actitudes y posturas, reclamando, cada una, especial atención. Y lo logran, cada cala es única, protagonista principal, haciendo honor a ese misterio de la naturaleza (incluida la humana), donde los especímenes de una misma clase poseen una identidad insustituible y diversa. 
Un fondo terroso que no distrae la atención,  más atmosférico que cromático, al servicio del motivo y que le otorga por contraste, mayor brillantez y realce.  El recipiente de cobre, unifica fondo y figura y sirve de pretexto para que la luz se manifieste, una luminosidad tenue y focalizada que casi es apagada por el blanco
pregnante y matizado de las flores contrastadas agudamente con el verde, también perentorio, de las grandes hojas.
La estructura que sostiene a la figura central es tan sólo una seña, sin embargo con un peso más bien escultórico transmite bien la sensación de base y sustento; el drástico cambio de tonalidad acompañado de tenues juegos de luces y sombras generan un contrapunto con el resto de la pintura, la desrigidizan sin que se pierda por completo su sello: cierto hieratismo que deviene en ícono y que convoca al símbolo. En tal sentido, la cala caída, la solitaria, la que sobra, la que escenográficamente yace a los pies del ramo, adquiere una presencia potente. Es un gran signo, grandilocuente, tanto para la estructura composicional de la obra como para su contenido.  En una abierta diagonal, como un pequeño cuerpo en escorzo, nos permite descubrir el "invisible" entramado de líneas (diagonales, horizontales y verticales) que sujetan la imagen, así como las relaciones geométricas que se establecen entre los elementos y, sin duda, completa de manera intensa la percepción simbólica del tema. Podrían desaparecer algunas flores del jarrón, pero esta cala no. En cierto sentido, ella es el cuadro.
Naturaleza Muerta, óleo (http://perezart.blogspot.com)
Como toda Naturaleza Muerta, ésta instala la convergencia entre el mundo natural y el mundo de los objetos, hermanando lo dado y lo creado, la mano de la madre tierra y la mano humana; y de muerto, este pequeño fragmento, diminuto detalle de nuestro vasto mundo… nada tiene. La luminosidad liviana y traslúcida en la que este sencillo motivo se encuentra, le toca mágicamente posesionándolo en un espacio-tiempo que escapa de la realidad más contingente, a pesar de ser su más fiel retrato. He aquí una posible clave en esta tela para su salto desde lo real a lo hiper-real, un artilugio que hace de la exacerbación de la realidad más doméstica y cercana, un trance hacia otra dimensión que se intuye y se percibe en una suerte de pálida presencia.
En esta obra, el artista no deja nada al azar, por el contrario, es un trabajo de estudio, concienzudo en sus órdenes y normativas académicas. La paleta cromática está restringida, tan sólo unas pocas gamas e intensidades, subsidiarias unas de otra, casi ausentes, como si el color fuese una fantasmal sensación que al manifestarse, moldea el cuerpo de la composición. Esta corporeidad se obtiene  mediante la cuidada ubicación de unos cuantos tonos en unas cuantas partes,  a través de la sincronía rítmica resultante de dichas combinaciones y de las relaciones visuales que esos toques de color generan entre las distintas piezas del todo. Así, la totalidad se une con estos omnipresentes hilos.  Mas, nada de esto se estructuraría, si no fuese por el gran protagonista de esta pintura: la sábana o paño blanco que es fondo, base y soporte, construida con gran oficio y simpleza, sin abusar de los drapeados, haciendo aparecer la mesa desde el manejo de las perspectivas, transformándose en un crisol especular para esa espectral existencia del color que, desde los motivos representados, disueltas ya sus formas, se avizoran allí, como almas desprendidas de la materia que las ata.
Un resultado elegante, que equilibra aspectos aparentemente opuestos. Por una parte, la simpleza y humildad de ese detalle íntimo y hogareño, heredero de la pureza e inocencia de los objetos retratados; por otra, la majestuosidad que alcanza, esa apertura hacia lo no real que quizá también pudiese homologarse a la transmutación de lo doméstico a lo divino, poniendo ante nuestros ojos la condición sacra y universal de las cosas más sencillas y cercanas.

Nota: he decidido no aludir a las nacionalidades de los pintores/as de este post y de los venideros, precisamente para reforzar el sentido de ser "pintores de la blogósfera", hermanados en esa condición universal. 
  
En un próximo post, otros dos pintores bloggeros:  J.R. Segura y Manolo López.


    

lunes, 14 de diciembre de 2009

A mis apreciados lectores y lectoras:



Me ausentaré unos cuantos días de La Cala. Les dejo muchos besos y muchos abrazos a cada uno de ustedes, agradeciendo sentida y sinceramente el intercambio de cariño, aprendizajes y reflexiones que hemos establecido. Ha sido una bonita y enriquecedora experiencia que espero se mantenga y se acrecente por largo tiempo.


Eva Magallanes
Desde el confín austral...

jueves, 10 de diciembre de 2009

Las hermanas del volcán ¡ Ñuke Mapu !

                                                                                                                                                                                                                                        
                                                                                           Fresia pujó una sola vez con tanta garra y coraje que las aguas del lago Yelcho se pusieron belicosas y los copihues encendieron sus rojos en una erupción que hizo arder la madrugada en aquel paisaje indómito y bendito. Corría el año 1.933 y la mayor de las hermanas Carahue llegaba a este mundo en su confín más extremo junto al grito guerrero de su madre que, encunclillada paría y maldecía a sus dioses.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              
                                                                                                                                    
En medio del dolor miró hacia el cielo. Allí se concentraba la luz naciente del alba.

Al rato, con la niña apretada a su pecho, quedaron en el olvido los dolores y su vientre se cubrió de una maravillosa tibieza. Con una amplia sonrisa,  mordisqueando los piñones que los pehuenes le regalaban dadivosamente a su paso, enfiló por el angosto sendero rumbo a su nuevo hogar: la primera vivienda construída en lo que mucho más tarde sería Chaitén, ciudad puerto, a los pies del majestuoso volcán del mismo nombre, que llegó a convertirse en centro urbano de importancia de la provincia de Palena, territorio austral de Chile. Esto, ni remotamente pudieron haberlo imaginado Fresia y Lincoyán quienes sólo unos días antes habían arribado a este inexplorado paraje, arrancando de la furia del cacique de la tribu, para vivir el amor que las leyes tutelares de la estirpe, prohibían.
                                                
 La nombraremos Ailen -dijo Fresia escuetamente- observando como los ojos de su hombre se agigantaban al ver a su primogénita. "La Brasa", repitió en mapudungún, su
lengua originaria, soltando una risita. Las guió hacia la ruca recientemente terminada construida acuciosamente con barro y paja; el fogón crepitaba y las papas con cáscara y merkén se asaban con premura.  Lincoyán tomó el cuenco de madera con la sangre ya cuajada del cordero y con agilidad le agregó sal, limón y una variedad de yerbas medicinales que, a escondidas, la Machi le había regalado antes de emprender la huida junto a otros pertrechos y a sus augurios de buena fortuna. A pesar de la fatalidad que caía sobre ellos -no habría perdón y serían por siempre unos parias- la más sabia de la comunidad les brindó protección y consuelo.




          
                                                                                                                             Fresia bebió con deseo sintiendo el ardor del animal en sus venas. Con el ñache todo el cansancio del alumbramiento desapareció mágicamente. Miró largamente a su criatura y le pareció que el horizonte del porvenir estaba en ella. La amamantó con absoluta entrega al tiempo que borraba de su mente el pasado y sus recuerdos. Ailen succionó con fruición, con toda la imparable fuerza de la vida, hasta que ambas cayeron en un profundo sueño. Lincoyán tomó sus redes y echó su barcaza al mar. Con sus robustos brazos remó y remó hasta que su intuición -genética de su raza acrecentada por el oficio- le indicó que estaba sobre un milagroso cardúmen. En honor a la diminuta brasa que de ahora en adelante calentaría sus días, el Pacífico le regaló una pesca abundante de esas que sólo ocurren cuando  se recibe una bendición.

                                                                                                                    
Prontamente arribaron Ayelén "La Sonrisa" y Alún "La Luz", y en esa virgen soledad donde se reúnen océano, lago, río y volcán, unidas a la tierra y a las lluvias torrenciales, las tres hermanas Carahue crecieron amparadas por el paisaje y sus desnudas enseñanzas: cercanas a los bosques, a los pumas y a los cóndores; excursionando por las laderas del Chaitén dormido por milenios, sumergiéndose en las cristalinas aguas del Blanco, rodeadas de golfos, fiordos y glaciares. Una tarde, mientras las talentosas manos de Fresia -como en un artilugio- hacían germinar de la madera, la forma de una vasija; Lincoyán agitado vino a comunicarle que un grupo de personas se acercaba. La mujer sintió que el corazón se le salía por la boca y lo abrazó sollozando nos han encontrado y nos harán pagar por lo que hicimos. Aterrados llamaron a sus hijas y apiñados a la entrada de la ruca se quedaron como piedras esperando lo peor. Enorme fue la sorpresa, más enorme la alegría, cuando divisaron a la vieja Machi quien al verles comenzó a tocar el kultrún elevando su voz melodiosa con la bella rogativa a la Madre Tierra.  Ñuke Mapu, resonaba el canto ancestral estremeciendo lengas, coigues y araucarias; Ñuke Mapu y las aguas parecían despertar, Ñuke Mapu y el viento se elevaba, Ñuke Mapu y el volcán abrió los ojos, Ñuke Mapu  y se estremeció el macizo andino. Agobiados por la hostilidad de un jefe que quería hacer la guerra en tiempos de paz, un veintenar de hermanos de tribu habían decidido exiliarse siguiendo a la anciana.                                                                                                                  
                                                                                                                

Así, paso el tiempo y este rincón virginal comenzó a crecer sin saber como. Sin saber como arribaba gente de por aquí y de por allá y la comunidad crecía sin mayores complicaciones como las semillas que caen en suelo fértil y simplemente, florecen. Hasta que los esbirros del tirano pusieron sus botas en este territorio sagrado. Estos esclavos de la dictadura a punta de pala y picota tenían la misión de construir la gran obra del dictador, una carretera que anexara las zonas aisladas del país, por tratarse de áreas estratégicas para la guerra. En nombre de la soberanía fueron  abriendo un boquete y fundando ciudades para llenar de gloria al mismo que se manchaba con la sangre de todos aquellos que no le rendían pleitesía.

La Brasa, la Sonrisa y la Luz, conforme a las leyes de la humanidad, crecieron. Fueron junto a sus padres adaptándose a este nuevo lugar, gozaron de sus beneficios y padecieron sus lacras pero jamás olvidaron quienes eran: mapuches, gente de la tierra. Vieron  abultarse sus pechos, ensancharse sus caderas, crecer los vellos del pubis. Se enamoraron, fueron felices y sufrieron. Tuvieron hijos e hijas y continuaron amando y lidiando con el mar, con los cultivos, con los árboles, con el frío.  Vieron aparecer arrugas y dolencias, constataron que los años quitan pero a la vez dan y, cuando el volcán, tras siglos de silencio rugió, vomitó lava y cenizas, puso al país en vilo y ofreció la erupción más increíble, bella, voraz y temible de la que se tiene memoria; no se asombraron ni se atemorizaron en demasía, contemplaron la escena, se conectaron con las divinidades, hicieron sonar el kultrún y esperaron...

Ilesas, hoy forman parte de las rebeldes, las incivilizadas, las porfiadas, las tontas... que no quieren abandonar el sitio que las vio nacer. Tal y como Fresia y Lincoyán crearon desde la nada un hogar, las hermanas del volcán, reconstruyen hoy ese pedacito de mundo, el propio, inmunes a los eventuales beneficios que el gobierno pueda otorgarles, ajenas a la estúpidez del miedo y de la muerte.




Vayan todos mis respetos y todo mi amor  a mi pueblo mapuche.
Matriz de la cual también vengo y de la cual me enorgullezco.

Fotografías: rostros mapuches, copihues, pehuén o araucaria, piñones -frutos del Pehuén-, merkén -ají mapuche molido-, machi: curandera portadora de la sabiduría ancestral, ruka -vivienda mapuche-, puma chileno, cóndor, kultrún: instrumento ceremonial de la Machi -contenedor de la cosmogonía mapuche-, lengas: especie nativa de Chile, Chaitén en erupción, rostro huilliche (rama de la etnia mapuche).





Bandera Mapuche
                                                                                                                                

      
                                                 
        
                                                                                                                                  
                                                                                                                                                                                                                     
                                                        

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      
                                                                                                                                                                                                                                                                          
                                                                                                                                                                                                                                                                            

                                                                                                




                                                                                                                

sábado, 5 de diciembre de 2009

INTERNAUTAS: ¡ PELIGRO ! ¡ DESPERTEMOS !

ESTE ES EL PODER Y SUS TENTACULOS CON SU ARTIFICIAL SONRISA DEMOCRATICA Y SUS OJOS OMNUBILADOS.


Escribo este post con pena a propósito de la desafortunada experiencia que vivió Felix Casanova - bloggero al que respeto y estimo y al cual agradezco el cuantioso aporte que realiza a través de "Historias de nuestra historia"- quien, avistando que el proyecto de ley que existe en España relativo al "ordenamiento" del mundo virtual, puede abrir una puerta (¡otra más!) para vulnerar derechos ciudadanos e imponer (¡que raro!) las restricciones, censuras y castigos necesarios en pos de mantener el stablishment, que no es más que la protección a los monopolios y a los macro poderes políticos y económicos; fue el único ¡sí, el único! que acudió a una convocatoria para manifestarse al respecto. Esta misma ingrata sensación la he vivido en carne propia aquí, en mi país, Chile; en función de otros temas sociales a los que me he sumado con pasión, solidaridad y entrega activa para encontrarme finalmente "sola en el desierto". Es ahí cuando una se pregunta si la causa de tantos males y tantos daños en los que se ve sumido el mundo, es del "chancho o del que le da el afrecho". El chancho, evidente, serían todos aquellos agentes de poder que, en todas las áreas, sostienen, defienden y propagan el sistema con todas sus lacras, un animal al que no le gustan las transformaciones socio-culturales ni la evolución mental de los individuos porque aquello lesiona sus intereses, posiciones y ganancias. Y el que le da el afrecho: obviamente penoso, nosotros/as, todos y todas sin excepción al hacernos cómplices del mismo que nos abusa, nos discrimina o decide por nosotros. Lo alimentamos y lo hacemos engordar y robustecerse a costa de nuestra pasividad, nuestra falta de compromiso real y fidedigno, nuestra lamentable tendencia a quedarnos en las palabras y llenarnos de excusas y justificaciones a la hora de dar la lucha en la calle o donde haya que darla. Nuestra ausencia de participación ciudadana y de resistencia  y desobediencia civil adereza al puerco y lo mantiene en nuestra mesa.


¿ Por qué me importa y me afecta la posibilidad que esta ley española sea aprobada? ¿Por qué me importa y afecta que ante ello los usuarios de internet, propietarios de sitios web y de blogs, internautas en general que tenían la posibilidad de asistir en masa a dicha convocatoria para manifestarse, hayan brillado por su ausencia, a pesar que virtualmente todas las voces se hayan alzado y protestado?.

Por tres  razones principales:
1.- Porque Chile, como país "sudaca" que es, dependiente absolutamente de las resoluciones que las naciones "desarrolladas" tomen en todo orden de cosas, anclado aún en la mentalidad de los colonizados, aunque esto se haya maquillado con "progreso" y "modernidad", seguirá inexorablemente los pasos de la "madre patria" en esta materia.

2.- Porque constato que, tristemente, nos hermanamos en las actitudes que perpetúan al poder imperante, que tenemos cero voluntad de cambio, cero voluntad de lucha y cero espíritu de cuerpo.

3.- Porque tengo claro como funciona el poder (que es poder precisamente porque así funciona): mete primero un dedito, una garra disfrazada de dedo democrático y de orden público, y tras ello arremete con todos sus tentáculos.  El control es su norte siempre y el censor es su mejor funcionario,  internet no se escapará de su brutal  intromisión, menos aún habiéndose configurado como un potente aglutinador comunitario, como una poderosa arma en contra de la desinformación y las "verdades" oficiales, como un entretejido de redes que permiten un educador y sano contrapoder civil. Además la creación, la libre expresión, la cultura, la identidad, el conocimiento, y ante todo, la posibilidad de una sociedad internauta comunicada y organizada, son una terrible amenaza para su perpetuación y para sus fines. 


(Que, según el proyecto de ley mencionado, sea el Ministerio de Cultura el estamento coercitivo, censurador y castigador me pone los pelos de punta, es francamente aterrador)

3.- Porque como persona creativa, ligada a las artes y a una sana sed por el aprendizaje y el intercambio de saberes, no quiero que se me cercene, se me atropelle, se me censure, se me impida, se me violente, se vulnere mi libertad y, sobre todo, porque como usuaria de internet tengo derecho a influir y hacer valer mi opinión en las decisiones respectivas a las directrices que nos rijan.  

Si no nos manifestamos con antelación, previendo, avizorando, teniendo lucidez, comenzaremos mas pronto que tarde a ver como nuestro planeta virtual, tan real e irreal como la vida misma, se nos arrebata sin contemplaciones.

Los convoco a  informarse más profundamente en http://felixcasanova.blogspot.com y a escribir entradas  con vuestras opiniones y sentimientos al respecto.

¡ Querido Félix, de nada te sirve, sin embargo quiero que sepas que Eva Magallanes habría estado vociferando en esa plaza !.